LA PROSA DEL SIGLO XV
 

Manuscrito de la
Embajada a Tamorlán

 
    1.-  Abrimos el siglo XV con una serie de obras relacionadas con la historia:
   Las Memorias de doña Leonor López de Córdoba (1402) narran los infortunios sufridos en su familia, partidaria de Pedro I frente a Enrique II.
 
   De 1406 data un curioso libro de viajes: la Embajada a Tamorlán, dirigida por Ruy González de Clavijo a Samarkanda. Buscaba ayuda del gran Tamorlán contra los turcos, que ya amenazaban el Mediterráneo.
 
   Antes de 1420 escribe Clemente Sánchez Vercial el Libro de los exemplos por A.B.C., repertorio de cuentos para sermones eclesiásticos, cuyas moralejas, redactadas en latín, se ordenan alfabéticamente.

    2.-  El esplendor de este momento se centra en Enrique de Villena (1384-1434). Aunque nunca fue Marqués, se le ha citado así y creado una leyenda en torno a su figura.

Grabados del incunable de
Los doze trabajos de Hércules,
Burgos, 1494

   Nació de Pedro de Aragón y de Juana de Castilla, hija ilegítima de Enrique II, y se dedicó al estudio, más que a las intrigas sociales propias de su status.
 
   Su primera obra conocida fue Los doze trabajos de Hércules (1417), previamente escrita en catalán.(Esta versión es actualmente inaccesible.) Expone las pruebas del héroe, según Boecio y sus comentaristas. Aplicando los cuatro sentidos de la escritura, adapta el texto a diversas condiciones sociales.

Grabados del incunable de
Los doze trabajos de Hércules, Burgos, 1494

   Desde 1420 compone una serie de tratados, generalmente epístolas, a diversos personajes, como Juan Fernández de Valera: son el Tratado de la lepra (h.1422), el Arte cisoria (1423), sobre el corte y presentación de manjares, el Tratado de la consolación (1424), de erudición desbordada y estilo latinizante, la Exposición del salmo "Quoniam videbo...", tratado cosmológico de 1424, y el Tratado de la fascinación o del aojamiento (1425).

Manuscrito de diversas
obras de Enrique de Villena
   Algunas de estas obras le valieron la fama de mago heterodoxo, que ha perdurado hasta nuestros días y que implicó la quema póstuma de su biblioteca.
 
   Su obra original se completa con un Arte de trovar (1433), conservado parcialmente, y obras menores -una Epístola a Suero de Quiñones (1433) o la Exposición de un soneto de Petrarca-. Además tradujo y glosó la Eneida, la Comedia de Dante, etc. Otras obras originales se han perdido, y alguna -un Tratado de astrología- no parece claramente suya.
 
   Esta labor literaria supuso una innovación en la prosa española, por su erudición y restauración de la sintaxis latinizante -imitadora de la latina- y el cultismo léxico. Murió arruinado y socialmente desprestigiado.

    3.-  Hacia 1434 se escriben tres crónicas totalmente diferentes de las anteriores: la Crónica Sarracina, de Pedro del Corral, posteriormente editada como Crónica del rey don Rodrigo... (1587). Es una fabulosa historia novelada, poco fiable.
   La segunda es el Passo Honrosso y narra una empresa de Suero de Quiñones junto al puente de Órbigo, que se saldó con hechos de armas de diferentes caballeros. La redactó el notario Pero Rodríguez de Lena, y se conservan varios epítomes de la misma.
 
   Hacia 1436 se escribe la tercera, retocada posteriormente. Es el Victorial o Crónica de Pero Niño, por su alférez, Gutierre Díez de Games. Narra las hazañas de este personaje, que encarga su propia historia, asociándose a personajes de la Antigüedad, como Alejandro Magno, de cuyo Libro en cuaderna vía toma algunas estrofas.

Edición moderna del
resumen de 1588
del Passo Honrosso

Edición del
Arcipreste de Talavera
    4.-  Prosa doctrinal se considera un tratado de Alfonso Martínez de Toledo (1398-1468), capellán de Juan II y de Enrique IV, titulado Arcipreste de Talavera y compuesto en 1438. Por su contenido misógino y sus coincidencias con Boccaccio se le conoció como Corbacho.
 
   Presenta cuatro partes: la primera se centra en una reprobación del amor mundano, subtítulo que llevó el libro en ediciones posteriores. La segunda ofrece como exempla estampas que imitan la realidad cotidiana y atraen por su frescura y costumbrismo. La tercera parte expone las complexiones de los hombres y prueba su tendencia a la lujuria, para concluir en una cuarta parte, que combate las creencias en hados y fortunas, ilustrándolo con una alegoría en que cita a Boccaccio. Las ediciones impresas añadieron una Demanda o epílogo, en que se pide perdón a las mujeres por la actitud. Parece apócrifa.

   La obra literaria de Martínez de Toledo se completa con una Atalaya de las Crónicas, obra histórica, y unas Vidas de San Isidoro y San Ildefonso, que actualmente se consideran espúreas.
    5.-  El Bachiller navarro Alfonso de la Torre escribe hacia 1438 la Visión deleitable de la Filosofía. Es una enciclopedia en dos partes, donde personajes alegóricos, como el Entendimiento o la Sabiduría tratan las ciencias al estilo de esta época. Entre sus atractivos destaca el uso de fuentes árabes o hebreas, como Maimónides. La obra se leyó aún a principios del siglo XVI, como demuestran varias ediciones.
 
 
    6.-  El gallego Juan Rodríguez del Padrón nace a finales del siglo XIV y viaja por Europa, antes de tomar el hábito franciscano en 1441 en Jerusalén.

Visión deleitable, según el
incunable de Tolosa, 1489

Manuscrito del Siervo libre de amor
   Una Vida anónima del siglo XVI difundió una serie de errores que mitificaron su personalidad.
 
   La primera de sus obras es la más importante, por inaugurar el nuevo género de la ficción sentimental, que culminará con el fin de siglo: se trata del Siervo libre de amor (1439), supuesta epístola. Con estilo latinizante narra, en su primera parte, cómo la amada desprecia al amante por confiar a un falso amigo su pasión. El Entendimiento, personaje alegórico, disuade en la segunda parte al protagonista de la idea del suicidio e introduce la Estoria de dos amadores -amor trágico de Ardanlier y Liesa, que termina con la muerte de ambos-. Se establece una tercera parte en que el autor, solo y desesperado de amor, encuentra una extraña nave que lo aguarda.
   A su obra sumamos el Bursario, versión castellana de las Heroidas de Ovidio, motor de este género sentimental.
 
   Su producción se completa con dos títulos de 1440-1441: el Triunfo de las donas, tratado que ofrece más de cuarenta argumentos feministas y que introduce la Cadira de Honor, tratado moral con razonamientos sobre la virtud.
 
   En esta línea, y como imitación de Boccaccio, escribió el Condestable Álvaro de Luna (1390-1453) sus Claras y virtuosas mujeres en 1446.

Manuscrito de
Claras e virtuosas mugeres

   Hacia 1449 redacta Íñigo López de Mendoza, Marqués de Santillana el primer intento de una historia de la poesía románica en una Carta-Proemio a sus propias obras, dedicada a Pedro de Portugal (1429-1466), autor de una Sátira de felice e infelice vida (h.1455), ficción sentimental en que el proceso es mucho más importante que la acción.
 
    7.-  La política del siglo XV está presidida por una serie de autores:
 
   Prototipo de escritor prolífico fue Alonso Fernández de Madrigal, "el Tostado" (1400-1455), cuya ingente obra latina y castellana trata diversos temas.
 

Manuscrito latino de
la Anacephaleosis
   Nacido en Burgos, Alfonso de Cartagena (1384-1456) fue hijo de Pablo de Cartagena -el converso Salomón Ha Leví-.
 
   Destacó en el Congreso de Basilea, a partir del cual compuso un tratadito hacia 1434. Entre sus obras latinas o castellanas, destaca el Doctrinal de los caballeros (h. 1444), adaptación de la Segunda Partida de Alfonso X. Diez años más tarde redactó para Pérez de Guzmán un tratado sobre el rezo: el Oracional; y, hacia 1456, su historia de España, titulada Anacephaleosis, que se difundirá en castellano también.
 
   Sus traducciones de diversos autores fueron casi tan famosas como las obras originales.

Ilustración de un incunable 
del Doctrinal de Caballeros

   Confidente y destinatario de escritos suyos fue Fernán Pérez de Guzmán (1378-1460), sobrino de López de Ayala y señor de Batres. Es el primer autor de retratos en la literatura castellana, titulados Generaciones y semblanzas (1450). Recoge biografías de personajes ilustres contemporáneos o próximos en el tiempo. Ofrece datos biográficos, literarios, personales, a veces más frescos que los oficiales. Tuvo seguidores. A su obra poética añadimos traducciones: Mar de las historias y, quizá, la Floresta de Filósofos, colección de sentencias de autores clásicos.


Universal vocabulario
   Discípulo de Alfonso de Cartagena pudo ser Fernán Díaz de Toledo, autor de la Instrucción del relator o el autor anónimo del Libro de la Consolación de España. Lo fueron Rodrigo Sánchez de Arévalo (1404-1470), autor de obras como la Suma de la política (h.1455), basada, sobre todo, en Aristóteles; el historiador soriano, en latín y en romance, Alonso de Palencia (1423-1491), autor de la Perfección del triunfo militar (1459) y de un diccionario bilingüe, el Universal vocabulario; Diego Rodríguez de Almela (1426-1492), autor del Valerio de las historias escolásticas, impreso en 1487, etc.
    8.-  Mosén Diego de Valera (1412-1488), hijo de Alfonso Chirino, médico de Juan II, sirvió a este rey desde 1427, pese a no recibir de él el nombramiento de caballero. Esta preocupación motiva su Espejo de verdadera nobleza (h.1441-2) y será constante de su vida. Un Tratado en defensa de virtuosas mujeres (1444-5) le coloca entre los autores feministas del siglo, así como un Tratado de Providencia contra Fortuna (1462-7), para consuelo de los avatares políticos. Como mentor de Enrique IV escribe una Exhortación de la paz (1448) y, en tiempo de los Reyes Católicos, su Doctrinal de príncipes (1476) y su Crónica valeriana (1480), continuada en el Memorial de diversas hazañas.
Manuscrito del
Regimiento de príncipes

 
    9.-  A mitad del siglo XV debió redactarse la Crónica de Juan II, compuesta, entre otros, por Álvar García de Santa María. La edición de 1517 por Lorenzo Galíndez de Carvajal creó cierta confusión en torno suyo. La refunde hacia 1450 Pedro Carrillo de Huete en la Crónica del Halconero y Lope de Barrientos la resume.

Edición de la
Crónica de Juan II
   Otras crónicas son la de Álvaro de Luna o los Hechos del Condestable don Miguel Lucas de Iranzo (h. 1475).
 
   Relacionados con las crónicas, por su carácter documental, figuran los libros de viajes. Ante el acicate de la Embajada a Tamorlán, escribe hacia 1454 Pero Tafur sus Andanzas y viajes, visita (1453-1456) a los santos lugares de Oriente, pasando por varias naciones europeas. Recoge noticias geográficas o eruditas que hoy se utilizan como documentos históricos.
 
   La prosa didáctica se completa con el Espéculo de los legos (1447-1455), adaptación de un texto latino inglés para instrucción de los laicos en la doctrina cristiana. Incluye numerosos exempla para su adoctrinamiento.
 
   Teresa de Cartagena, acaso nacida hacia 1420, fue familiar de Alonso de Cartagena, y autora de una Arboleda de los enfermos (1455-60), es deudora de las Consolaciones de la vida humana de Pedro de Luna.

    10.-  Entre las figuras más destacadas de los años sesenta, encontramos al converso Juan de Lucena, autor del diálogo De vita beata (1463), en que ilustres autores, entonces fallecidos -Juan de Mena, Alfonso de Cartagena y el Marqués de Santillana-, disertan sobre cuál es el bien verdadero. Su conclusión puede simplificarse afirmando que la virtud es incompatible con el placer.
 
   A Alfonso de Toledo se debe un Invencionario (h.1467), versión de diferentes autores latinos sobre los inventores de las cosas.
 
   En la década de los 70 escribe Lope García de Salazar (1399-1476) su Libro de las bienandanzas y fortunas (1471-76), libro de historia y de viajes, influido por el Libro del infante don Pedro de Portugar, atribuido a Gómez de Santisteban.


La Historia de Grisel y Mirabella
Sevilla, Cromberger, 1529
    11.-  La ficción sentimental continúa con la Triste deleitación, relato enigmático de autor catalán en lengua castellana.
 
   A partir de 1475 debió publicar Juan de Flores sus dos obras más importantes: La historia de Grisel y Mirabella y Grimalte y Gradissa, basada, ésta última, en un episodio de Boccaccio.
 
   El género alcanza su mayor éxito con Diego de San Pedro, converso, fallecido después de 1498. En 1491 edita su Tratado de amores de Arnalte y Lucenda y, en 1492 la Cárcel de amor, que podría estar escrita años antes:

Edición de la
Cárcel de amor

Edición de la
Cárcel de amor
    Leriano consigue del Autor que la princesa Laureola corresponda a su amor, respondiendo una carta suya. Denunciada a su padre, el rey, Laureola es condenada a muerte y salvada por Leriano, que, al ver su amor rechazado, se quita la vida bebiendo las cartas de Laureola disueltas en agua.
 
   Continúa el género con Luis de Lucena y su Repetición de amores, de 1495-97, que, como el tratado De cómo al hombre es necesario amar, atribuido al Tostado, es parodia de una lección universitaria, de tema amoroso.

Repetición de amores
Arte de ajedrez
   Paralelo al género sentimental se desarrolla el de los libros de caballerías, con el Amadís de Gaula, cuyos orígenes se remontan al siglo XIV. Sin embargo, es en el XV cuando desarrolla un argumento en cuatro libros, como muestra la edición de Garci Rodríguez de Montalvo, de 1508.
 
   Inspirado en diferentes episodios artúricos, debió escribirse una primera versión en tres libros, refundida por autores, entre los que podrían figurar Vasco de Lobeira o Pedro de Portugal. Es posible que, en esta versión, Amadís muriese a manos de su hijo, Esplandián, protagonista del cuarto libro, escrito por Garci Rodríguez de Montalvo para su edición.
 
   A imitación de los libros artúricos, el Amadís presenta una serie de aventuras caballerescas con magos, brujos, monstruos, islas desiertas y amoríos.

Amadís de Gaula,
Zaragoza, 1508

Claros varones de Castilla,
impreso en 1500
    12.-  Discípulo de Fernán Pérez de Guzmán fue Fernando del Pulgar (h.1430-1492) cronista de Enrique IV y de los Reyes Católicos. Escribe un libro de retratos: Claros varones de Castilla, a imitación de las Generaciones y Semblanzas.
 
   Mostrando una preocupación similar a la de Diego de Valera, aunque en sentido diferente, escribe Fernán Mexía su Nobiliario vero en dos redacciones: de 1479 -manuscrita- y de 1492 -impresa-, en las que define, a su juicio, el origen y esencia de la nobleza e hidalguía.

Nobiliario vero,
incunable de 1492


Ysopet de 1489
    13.-  La línea de los exempla pervivirá hasta bien entrado el Siglo de Oro:
 
de una versión castellana de las Fábulas de Esopo -el Ysopet de 1478- pasamos a una derivación, del Calila e Dimna, realizada sobre una versión latina de Juan de Capua, ya que la árabe se olvidará durante unos siglos. Se edita con el nombre de Exemplario contra los engaños del mundo en 1493.

Exemplario contra los
engaños del mundo
,
Zaragoza, Jorge Coci, 1531

Gramática castellana,
Salamanca, 1492

 
    14.-  El siglo XV se cierra con una de las grandes figuras de la filología española de todos los tiempos: Antonio de Nebrija (1441-1522), catedrático en la Universidad de Salamanca. Reformó los estudios de latinidad en las sucesivas redacciones de sus Introductiones latinae, a partir de 1481 y estableció las relaciones entre lengua y poder en su Gramática castellana (1492), oficialmente, la primera en su género.

D.Miguel Pérez Rosado.
Doctor en Filología