7.- La política del siglo XV está presidida por una serie de autores: Prototipo de escritor prolífico fue Alonso Fernández de Madrigal, "el Tostado" (1400-1455), cuya ingente obra latina y castellana trata diversos temas.
 Manuscrito latino de la Anacephaleosis | Nacido en Burgos, Alfonso de Cartagena (1384-1456) fue hijo de Pablo de Cartagena -el converso Salomón Ha Leví-. Destacó en el Congreso de Basilea, a partir del cual compuso un tratadito hacia 1434. Entre sus obras latinas o castellanas, destaca el Doctrinal de los caballeros (h. 1444), adaptación de la Segunda Partida de Alfonso X. Diez años más tarde redactó para Pérez de Guzmán un tratado sobre el rezo: el Oracional; y, hacia 1456, su historia de España, titulada Anacephaleosis, que se difundirá en castellano también. Sus traducciones de diversos autores fueron casi tan famosas como las obras originales. |  Ilustración de un incunable del Doctrinal de Caballeros | Confidente y destinatario de escritos suyos fue Fernán Pérez de Guzmán (1378-1460), sobrino de López de Ayala y señor de Batres. Es el primer autor de retratos en la literatura castellana, titulados Generaciones y semblanzas (1450). Recoge biografías de personajes ilustres contemporáneos o próximos en el tiempo. Ofrece datos biográficos, literarios, personales, a veces más frescos que los oficiales. Tuvo seguidores. A su obra poética añadimos traducciones: Mar de las historias y, quizá, la Floresta de Filósofos, colección de sentencias de autores clásicos.
 Universal vocabulario | Discípulo de Alfonso de Cartagena pudo ser Fernán Díaz de Toledo, autor de la Instrucción del relator o el autor anónimo del Libro de la Consolación de España. Lo fueron Rodrigo Sánchez de Arévalo (1404-1470), autor de obras como la Suma de la política (h.1455), basada, sobre todo, en Aristóteles; el historiador soriano, en latín y en romance, Alonso de Palencia (1423-1491), autor de la Perfección del triunfo militar (1459) y de un diccionario bilingüe, el Universal vocabulario; Diego Rodríguez de Almela (1426-1492), autor del Valerio de las historias escolásticas, impreso en 1487, etc. | | 8.- Mosén Diego de Valera (1412-1488), hijo de Alfonso Chirino, médico de Juan II, sirvió a este rey desde 1427, pese a no recibir de él el nombramiento de caballero. Esta preocupación motiva su Espejo de verdadera nobleza (h.1441-2) y será constante de su vida. Un Tratado en defensa de virtuosas mujeres (1444-5) le coloca entre los autores feministas del siglo, así como un Tratado de Providencia contra Fortuna (1462-7), para consuelo de los avatares políticos. Como mentor de Enrique IV escribe una Exhortación de la paz (1448) y, en tiempo de los Reyes Católicos, su Doctrinal de príncipes (1476) y su Crónica valeriana (1480), continuada en el Memorial de diversas hazañas. |  Manuscrito del Regimiento de príncipes | 9.- A mitad del siglo XV debió redactarse la Crónica de Juan II, compuesta, entre otros, por Álvar García de Santa María. La edición de 1517 por Lorenzo Galíndez de Carvajal creó cierta confusión en torno suyo. La refunde hacia 1450 Pedro Carrillo de Huete en la Crónica del Halconero y Lope de Barrientos la resume.
 Edición de la Crónica de Juan II | Otras crónicas son la de Álvaro de Luna o los Hechos del Condestable don Miguel Lucas de Iranzo (h. 1475). Relacionados con las crónicas, por su carácter documental, figuran los libros de viajes. Ante el acicate de la Embajada a Tamorlán, escribe hacia 1454 Pero Tafur sus Andanzas y viajes, visita (1453-1456) a los santos lugares de Oriente, pasando por varias naciones europeas. Recoge noticias geográficas o eruditas que hoy se utilizan como documentos históricos. La prosa didáctica se completa con el Espéculo de los legos (1447-1455), adaptación de un texto latino inglés para instrucción de los laicos en la doctrina cristiana. Incluye numerosos exempla para su adoctrinamiento. Teresa de Cartagena, acaso nacida hacia 1420, fue familiar de Alonso de Cartagena, y autora de una Arboleda de los enfermos (1455-60), es deudora de las Consolaciones de la vida humana de Pedro de Luna. | 10.- Entre las figuras más destacadas de los años sesenta, encontramos al converso Juan de Lucena, autor del diálogo De vita beata (1463), en que ilustres autores, entonces fallecidos -Juan de Mena, Alfonso de Cartagena y el Marqués de Santillana-, disertan sobre cuál es el bien verdadero. Su conclusión puede simplificarse afirmando que la virtud es incompatible con el placer. A Alfonso de Toledo se debe un Invencionario (h.1467), versión de diferentes autores latinos sobre los inventores de las cosas. En la década de los 70 escribe Lope García de Salazar (1399-1476) su Libro de las bienandanzas y fortunas (1471-76), libro de historia y de viajes, influido por el Libro del infante don Pedro de Portugar, atribuido a Gómez de Santisteban.
 La Historia de Grisel y Mirabella Sevilla, Cromberger, 1529 | 11.- La ficción sentimental continúa con la Triste deleitación, relato enigmático de autor catalán en lengua castellana. A partir de 1475 debió publicar Juan de Flores sus dos obras más importantes: La historia de Grisel y Mirabella y Grimalte y Gradissa, basada, ésta última, en un episodio de Boccaccio. El género alcanza su mayor éxito con Diego de San Pedro, converso, fallecido después de 1498. En 1491 edita su Tratado de amores de Arnalte y Lucenda y, en 1492 la Cárcel de amor, que podría estar escrita años antes: |  Edición de la Cárcel de amor |  Edición de la Cárcel de amor | Leriano consigue del Autor que la princesa Laureola corresponda a su amor, respondiendo una carta suya. Denunciada a su padre, el rey, Laureola es condenada a muerte y salvada por Leriano, que, al ver su amor rechazado, se quita la vida bebiendo las cartas de Laureola disueltas en agua. Continúa el género con Luis de Lucena y su Repetición de amores, de 1495-97, que, como el tratado De cómo al hombre es necesario amar, atribuido al Tostado, es parodia de una lección universitaria, de tema amoroso. |  Repetición de amores y Arte de ajedrez | Paralelo al género sentimental se desarrolla el de los libros de caballerías, con el Amadís de Gaula, cuyos orígenes se remontan al siglo XIV. Sin embargo, es en el XV cuando desarrolla un argumento en cuatro libros, como muestra la edición de Garci Rodríguez de Montalvo, de 1508. Inspirado en diferentes episodios artúricos, debió escribirse una primera versión en tres libros, refundida por autores, entre los que podrían figurar Vasco de Lobeira o Pedro de Portugal. Es posible que, en esta versión, Amadís muriese a manos de su hijo, Esplandián, protagonista del cuarto libro, escrito por Garci Rodríguez de Montalvo para su edición. A imitación de los libros artúricos, el Amadís presenta una serie de aventuras caballerescas con magos, brujos, monstruos, islas desiertas y amoríos. |  Amadís de Gaula, Zaragoza, 1508 |  Claros varones de Castilla, impreso en 1500 | 12.- Discípulo de Fernán Pérez de Guzmán fue Fernando del Pulgar (h.1430-1492) cronista de Enrique IV y de los Reyes Católicos. Escribe un libro de retratos: Claros varones de Castilla, a imitación de las Generaciones y Semblanzas. Mostrando una preocupación similar a la de Diego de Valera, aunque en sentido diferente, escribe Fernán Mexía su Nobiliario vero en dos redacciones: de 1479 -manuscrita- y de 1492 -impresa-, en las que define, a su juicio, el origen y esencia de la nobleza e hidalguía. |  Nobiliario vero, incunable de 1492 |
 Ysopet de 1489 | 13.- La línea de los exempla pervivirá hasta bien entrado el Siglo de Oro: de una versión castellana de las Fábulas de Esopo -el Ysopet de 1478- pasamos a una derivación, del Calila e Dimna, realizada sobre una versión latina de Juan de Capua, ya que la árabe se olvidará durante unos siglos. Se edita con el nombre de Exemplario contra los engaños del mundo en 1493.
|  Exemplario contra los engaños del mundo, Zaragoza, Jorge Coci, 1531 |  Gramática castellana, Salamanca, 1492 | 14.- El siglo XV se cierra con una de las grandes figuras de la filología española de todos los tiempos: Antonio de Nebrija (1441-1522), catedrático en la Universidad de Salamanca. Reformó los estudios de latinidad en las sucesivas redacciones de sus Introductiones latinae, a partir de 1481 y estableció las relaciones entre lengua y poder en su Gramática castellana (1492), oficialmente, la primera en su género.D.Miguel Pérez Rosado. Doctor en Filología |