 F.23v del Libro de Miseria de Omne |
El Libro de Miseria de Omne es un romanceamiento en verso del Liber De contemptu mundi de Inocencio III (1160-1216).
Su primer libro expone las miserias de la condición humana, para, en el segundo, centrarse en los vicios del hombre. Un tercer libro, breve, de carácter apocalíptico, recrea los terrores del juicio final.
Echamos de menos en nuestro poema más exempla como los que, en ocasiones, lo animan. Sus fuentes, centradas en la Biblia: Salomón y Job, limitan su alcance. |
 Fin del Libro de Miseria de Omne |
3.- La obra más representativa del siglo XIV será el Libro de buen amor, de Juan Ruiz, Arcipreste de Hita.
El Libro recibe este título de Ramón Menéndez Pidal, por la frecuencia y manera con que se repetía este sintagma en el, hasta entonces, llamado Libro del Arcipreste de Hita.
 Libro de Buen Amor Manuscrito S |
Su autor sigue siéndonos desconocido, aunque se han documentado varios Juan Ruiz -uno morisco y otro Arcipreste de Hita- en tiempos del Cardenal Gil de Albornoz. Se pensó que sería un pseudónimo irrelevante. De hecho, se han identificado nombres de personajes secundarios, como el de Ferrán García.
Debió ser escolar y conocer la zona de Burgos, Toledo, Alcalá y Segovia. Participaría de la condición de los clérigos goliardos y -¿por qué no?- sería Arcipreste de Hita. |
La obra se conserva en tres códices muy distintos: el manuscrito G[ayoso], conservado en la R.A.E., copiado hacia 1389 y sin fecha de composición; el manuscrito T[oledo], copiado de la misma rama que G, a principios del siglo XV, y conservado en la BNM, con fecha de composición de 1330. Finalmente, el más extenso, de S[alamanca], copiado por Alfonso de Paradinas, salmantino, hacia 1415, con fecha de 1344.
Las ediciones actuales presentan un texto de 1.728 estrofas. |
 Libro de Buen Amor Manuscrito T |
 Libro de Buen Amor Manuscrito G |
De la fecha de los manuscritos -1330 y 1344- se dedujo la dudosa hipótesis de una doble redacción para esta colección heterogénea de poemas, próxima a lo que hoy llamamos un cancionero.
La presenta un extraño narrador, al que se llama mancebo, arcipreste o don Melón de la Huerta. Su figura queda poco definida: se trata de una caricatura ficticia, que a veces comparte un tiempo real con personajes como el Cardenal Gil de Albornoz. |
La intencionalidad de la obra es también confusa: tras un prólogo en que se encarece el amor a Dios, se nos recuerda que "es umanal cosa el pecar" y que seamos cautos al interpretar la obra. Nos avisan de que la burlas no son incompatibles con las veras y de que la obra es absolutamente abierta: su interpretación sólo depende de la actitud del lector.
| Esta colección de poemas se abre con una oración, un prólogo en prosa, unas oraciones a la Virgen y una disputación entre griegos y romanos (coplas 44-70). Después de tres fracasos amorosos -el segundo con Cruz, seducida por Ferrán García- y de relatar la muerte del hijo del rey de Alcaraz, el arcipreste se queja de don Amor (cc. 181-422). Recibe respuesta de éste y de su esposa doña Venus, a quien confiesa su amor por doña Endrina (cc.423- 652). El amor de don Melón y doña Endrina (cc.653-891) es una adaptación del Pamphilus, de tradición ovidiana: la seducción, dirigida por Urraca, Trotaconventos, culmina en matrimonio. |
 Portada moderna del ms. T |
 El Cardenal Gil de Albornoz |
Cuatro aventuras con cuatro serranas (cc.950-1042) alternan la cuadernavía con otras estrofas. Desembocan en unos poemas marianos (1043-1066) que preceden al combate de don Carnal y doña Cuaresma (cc.1067-1209), en que ésta, primero vencedora y después vencida de don Carnal, huye como peregrina a Jerusalén, mientras él, desfila triunfante con don Amor (cc.1210-1314). Trotaconventos consigue para el arcipreste el amor de una monja (cc.1332-1507) que morirá prematuramente. Incluye un retrato del arcipreste. Los amores de una mora fracasan; muere Trotaconventos (cc.1520-1578). El Libro de Buen Amor se disuelve entre consideraciones morales, eróticas, religiosas, hermenéuticas.... Una Cantica de los clérigos de Talavera (cc.1690-1709) romancea la Consultatio Sacerdotum de Walter Mapp y confirma la tradición goliardesca del Libro: los sacerdotes se resisten a abandonar a sus queridas. Dos cantares de ciego cierran la obra. |
El conocimiento de la España semita es patente en el libro. Se discute la proporción de fuentes árabes -básicamente la maqamat- frente a las latinas, derivadas de la materia ovidiana -como el Pamphilus, comedia elegíaca-, cuentecillos -exempla-, de la tradición animalística de los Ysopetes, y otras fábulas románicas, como la batalla de don Carnal y doña Cuaresma. Aunque predominen las segundas sobre las primeras, ambas se reflejan en la obra.
La difusión de este libro se comprueba por la existencia de unos fragmentos portugueses, probablemente parte del repertorio de unos juglares; por la cita del Libro en el Arcipreste de Talavera (1, IV) y por la mención que hace de él en su Proemio Íñigo López de Mendoza, Marqués de Santillana.
El Libro de Buen Amor sigue siendo hoy, pese a los hallazgos más recientes, una obra desconcertante por su carácter ambiguo y distante de la mentalidad actual. |
 Explicit del manuscrito T |
 Alfonso XI |
4.- Poco más de 2450 coplas de cuatro versos octosílabos -rima a b a b 8- nos quedan del Poema de Alfonso XI (h.1348). De un códice escurialense del siglo XIV, mal conservado, se copió a principios del XV otro, actualmente en la R.A.E.
El poema, incompleto, parte de la minoría de edad del rey y se cierra con la conquista de Algeciras.
Se le llamó crónica rimada por su afinidad con las Crónicas de Alfonso XI. De su monotonía destacan pasajes, como los consejos de Martín Ferrández, ayo del rey niño (cc.112-152 aprox.) o la coronación del rey (c.400 y ss.). |
Entre las desavenencias del rey con los nobles -Juan el Tuerto y don Juan Manuel- o las guerras contra Navarra, el Poema trata la guerra contra los benimerines, con brillantes episodios, como el de la muerte del infante Abomelique (c.880) y el planto del rey Albohacén (cc.893 y ss.). Culmina en la Batalla del Salado (cc.1645 y ss.), con la victoria de Alfonso, apoyado por tropas ultrapirenaicas.
Hacia la copla 1824, se retoman las profecías de Merlín, que predicen las victorias alfonsinas. Leemos el nombre de su notador castellano: Rodrigo Yáñez, a quien se ha considerado autor del Poema.
Prácticamente perdido debe considerarse un Poema de Alfonso IV del portugués Alfonso Giraldes, próximo a nuestro texto.
 ¿Sem Tob de Carrión? |
5.- El judío Sem Tob de Carrión perteneció a la aljama de Carrión de los Condes (Palencia). Nacería en la última década del siglo XIII. En Soria compuso su Batalla entre el cálamo y las tijeras (1345), en hebreo.
Después de 1350 redactó en castellano los Proverbios Morales, conservados en cinco códices, que oscilan entre las 560 coplas del manuscrito de Cambridge -escrito en caracteres hebreos- y las 686 coplas del manuscrito escurialense, si exceptuamos el códice conquense: 219 coplas copiadas por Ferrán Verde, víctima de la Inquisición, en 1492. |
 Manuscrito Escurialense de los Proverbios Morales |
Las ediciones modernas lo presentan precedido de un prólogo en prosa, que defiende la difusión del saber, y algo más de 700 coplas de cuatro versos heptasílabos que riman a b a b 7.
Sem Tob se dirige al rey Pedro I para recordarle cierta deuda que su padre contrajo con el autor. Justifica la necesidad de expresarse y de divulgar la sabiduría.
 Manuscrito 9216 BNM: Proverbios Morales |
Trata, a continuación, de la relatividad de las cosas del mundo, según afecten a unos u otros. Recomienda la acción para lograr el triunfo y condena la prudencia estéril frente al cálculo instintivo. Censura la codicia excesiva. Sigue un elogio del saber, del buen callar y de la escritura, con un vituperio de las compañías inoportunas. Expresa la indiferencia del mundo para los deseos humanos. Concluye con una defensa del cálamo y una despedida del rey, a quien recuerda la deuda de su padre. |
 Manuscrito de Cambridge: Proverbios Morales |
Aunque los proverbios se dirigen a un público cristiano, presenta características de la literatura árabe -a la que imita la hebrea en esta época-, con juegos de palabras o alusiones al arte de escribir con tijeras. Recomienda la cautela, la observación y la adaptación a circunstancias adversas.
Su última obra, en hebreo, pudo ser el Viddui, oración de penitencia, escrita durante la guerra de Pedro y Enrique, ya saqueada la aljama de Toledo. Se tradujo al castellano en 1553.
Se le atribuyen también una Súplica y otras poesías litúrgicas en hebreo. |
 Fragmento de Cuenca: Proverbios Morales |
 Inicio del ms.A: Poema de Yuçuf |
6.- Una serie de poemas aljamiados provienen de zona aragonesa: dos manuscritos -A, en la R.A.H., de unas ochenta y cinco cuadernavías, irregulares y estropeadas, y B en la BNE, posterior y con unas 310 coplas- transmiten el Poema de Yuçuf. Deriva del Corán, azora 12, a la que añade episodios fabulosos: un lobo descubre a Jacob que José no murió; José realiza varios milagros y despierta la lujuria de la reina Zalifa y sus dueñas. El manuscrito B nos permite saber que, en prisión, descifra sueños al copero y al repostero del rey y queda libre por su sabiduría. Al reconocer a sus hermanos, se descubre a Benjamín, que lo quiere bien, y a los demás que, avergonzados, reciben su perdón. |
 Final del ms.A: Poema de Yuçuf |
 Manuscrito B del Poema de Yuçuf |
En caracteres hebreos, dos manuscritos -París, de 16 coplas, y Cambridge- transmiten fragmentos de las Coplas de José, según la tradición del Génesis: José vendido por sus hermanos y José prometiendo enterrar a Jacob en la tierra de sus abuelos.
Un sermón: Alhotba arrimada, un Poema en alabanza de Mahoma -40 coplas- y un Loor de Mahoma -en dos versiones de 81 coplas- completan los testimonios poéticos aljamiados de tradición islámica. |
 Alhotba arrimada, Loor de Mahoma y otras obras |
7.- De fecha indeterminada conservamos unos Proverbios de Salamón de 203 versos, según el manuscrito de Toledo, o de 60 versos, según copias de un cancionero perdido. Su autor intenta seguir la cuadernavía, pero el mal estado del códice presenta coplas de un número indefinido de versos, irregulares en su cómputo silábico.
Trata los engaños del mundo e invita al arrepentimiento de los pecados ante la proximidad de la muerte. La versión breve se imprimiría en el siglo XVI.
 Fragmento de un Gozo de la Virgen |
8.- Existen varios poemas u oraciones de tema mariano. Son textos breves, alguno de ellos en cuadernavía:
Los Gozos de la Virgen se conservan en el manuscrito santanderino del Libro de Miseria de Omne y en otro texto de la R.A.H. Relatan, como el Libro de Buen Amor, doce momentos capitales de la virgen María en casi treinta estrofas. El fragmento de una biblioteca sueca parece una oración.
A estas reliquias añadiríamos la Oración a Santa María Magdalena y un Oficio de la Pasión, en un códice de la R.A.H.
9.- Una Revelación de un ermitaño o disputa del cuerpo e del ánima, en dos códices de El Escorial y BNParís, señala 1382 como posible año de composición y recuerda la Disputa del alma y el cuerpo del siglo anterior: un ave -el alma- reprocha al cuerpo su comportamiento en vida. Tras preguntar -Ubi sunt?- por los placeres perdidos, cae en poder del diablo. |
10.- Siete tetrástrofos monorrimos octosílabos de la Biblioteca de El Escorial ofrecen Consejos a un abogado. La obra abarcaría más coplas y criticaría los abusos de los abogados. Se conoce por la mitad de su primer hemistiquio: Guarte Rueda.
11.- Cierra este siglo la figura del alavés Pedro López de Ayala (1332-1407).
Nacido de una de las familias nobles de Castilla, fue sobrino del obispo Pedro Gómez Barroso y doncel del rey Pedro. En 1367 y durante unos meses, fue prisionero del príncipe Negro. Sería alférez mayor del Pendón de la Banda del futuro Enrique II. Desde 1378 viaja a Francia y pacta las alianzas con España durante esta época. Prisionero de los portugueses tras la batalla de Aljubarrota, redactaría en prisión su Libro de la caza de las aves y partes de su Rimado de Palacio. Libre, continúa sus embajadas en Francia. En 1395 lo hallamos en Aviñón, preocupado por el cisma del Papado. Desde 1398 será Canciller de Castilla y apoyará la orden de los Jerónimos. Murió a los setenta y cinco años.
Su formación literaria se gestaría junto a su padre, en la Corte de Carlos V y VI de Francia y en la de Aviñón. |
 López de Ayala en un códice de los Morales |
 Códice E del Rimado del palacio |
El Libro Rimado del Palaçio se conserva, básicamente, en dos manuscritos del siglo XV -uno escurialense y otro en la BNE- y en dos breves fragmentos: el parisino -25 octavas de arte mayor- y el del Cancionero de Baena -siete o nueve coplas de arte mayor-. Entre el desorden de los códices, las ediciones modernas reconstruyen algo más de 2100 cuadernavías, en las que, con toda probabilidad, incluyen diferentes redacciones de los mismos pasajes.
La confesión rimada repasa los mandamientos, los pecados mortales, las obras espirituales y los pecados de los cinco sentidos, para seguir con los males de la Iglesia. |
 Códice M del Rimado del palacio |
Después trata la sátira de la iglesia y de la corte (cc.191-423): papas, obispos, reyes, privados, siguiendo a Egidio Romano De Regimine Principum, mercaderes, caballeros, oficiales de justicia... Concluye con una oración a Dios. La sátira continúa con las célebres coplas (424-719) de los fechos de Palaçio, acerca del cortesano que pretende cobrar el dinero que el rey le debe y queda desanimado por las dificultades. Siguen la pintura de las tribulaciones del rey, consideraciones sobre la muerte, la riqueza, el poder, el monarca perfecto y una nueva oración.
 Retrato de Pero López de Ayala |
Se interrumpe el curso del libro y de la cuadernavía para presentar siete oraciones a la Virgen, tres dictados sobre el hecho de la Iglesia -la división del Papado-, éstas últimas escritas en octavas de arte mayor, y seis nuevas oraciones a la Virgen.
Retomamos el tono moral del libro y el tetrástrofo monorrimo, con un romanceamiento del Libro de Job, acompañado de la glosa del Papa San Gregorio (cc.909-2107). No conservamos el final de este texto que narra las tribulaciones de Job, las maldades de quienes pretenden consolarlo y las observaciones y experiencias de Gregorio. El tono puede resultar monótono, ya que las coplas parecen desordenadas y correspondientes a diversas redacciones textuales. Se insiste en motivos como la miseria del hombre, la aparente injusticia del mundo, que obedece a lo inescrutable de los designios divinos, y la necesidad de practicar las virtudes para obtener el perdón de Dios en el juicio final. |
Para completar la producción poética de López de Ayala, recordaremos los setenta y seis versos en coplas de arte mayor, en respuesta a una cuestión de Ferrán Sánchez Talavera sobre lo oculto de los juicios de Dios, incluida en el Cancionero de Baena.
12.- Esto nos recuerda que en los últimos años del siglo XIV florece la Poesía de Cancionero, con nombres como los de Macías, Villasandino (¿1345-1425?), Pero Ferrús y, acaso, Francisco Imperial (h.1372-1409). Por estas mismas fechas, el Romancero debe ser ya una realidad. Por principios didácticos, los trataremos en sus secciones correspondientes.
D.Miguel Pérez Rosado.
Doctor en Filología
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