Folio 1 vuelto del Cantar de Roncesvalles
 
"Esto hizo con pena    con gran dolor que tenía."
Entonces alzó los ojos;    miró más adelante.
Vio a don Roldán    arrimado a un pilar:
así se arrimó    a la hora final.
El rey, cuando lo vio,    oíd lo que hace:
alzó mucho las manos    por arrancarse las barbas.
Por las barbas floridas    roja salía la sangre.
Entonces el buen rey    oíd lo que dirá.
Dice: "¡Murió mi sobrino    el bueno de don Roldán!
Aquí veo tal cosa    que nunca la vi tan grande:
yo debía de morir    y vos debíais salvaros.
¡Muchos amigos buenos    vos me solíais ganar!
Gracias a vuestro amor    muchos me solían amar.
Pues vos sois muerto, sobrino,    me intentarán hacer mal.
Muy bien veo una cosa    que sé que es la verdad:
que vuestra alma sé    que ya está en buen lugar.
Pero yo, viejo mezquino,    ahora ¿qué haré?
Hoy he perdido mi fuerza    con que solía vencer.
¡Ay, mi sobrino!    ¿No me queréis hablar?
No os veo golpe ni lanzada    por que recibieseis daño.
Por eso no creo yo    que estéis muerto, don Roldán
Os dejamos en retaguardia,    avanzando, os llegó el daño.
Las mesnadas y los pares    ambos van allá
con vos, ¡ay, amigo!    por celo de guardaros.
Sobrino, ¿por eso    no me queréis hablar? ©