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Folio 1 recto del Cantar de Roncesvalles
...y conversó con ella* como si estuviese vivo: "Bueno para las armas, mejor para Jesucristo, consejero de pecadores, [ilegible] el cuerpo tomó martirio [ilegible] Mas ¿quién aconsejará a este viejo mezquino Aquí llamó a sus escuderos Carlos el Emperador: "¡Sacad al Arzobispo de esta matanza! Llevémosle a su tierra a la ciudad de Flandes." El Emperador andaba mirando entre la matanza, vio el lugar donde Oliveros yace, el escudo partido por medio del brazal: no vio en él nada valioso que guardar. Yace vuelto hacia Oriente, como lo dejó Roldán. El buen Emperador mandó que su cabeza alzasen, que le limpiasen la cara del polvo y de la sangre. Como si estuviese vivo, comenzó a preguntar: "Decidme, don Oliveros, caballero de linaje, ¿dónde dejasteis a Roldán? Decidme la verdad. Cuando os hice compañeros, me disteis vuestra palabra de que nunca en vuestra vida os separaríais jamás. Decidlo, don Oliveros, ¿adónde lo iré a buscar?" Ya preguntó por Roldán, con prisa muy grande. "¡Oh, mi sobrino! ¿Adónde os iré a buscar?" Vio un golpe que dio don Roldán: *Se refiere a la cabeza del arzobispo Turpín.© |